A veces viene la mar de bien escuchar voces de gente culta, valiente y dispuesta a hablar claro en esta sociedad tan hipócrita en la que vivimos. Es el caso del juez de menores Emilio Calatayud, al que entrevistamos en este número. El peculiar magistrado, castellano-manchego con gracejo andaluz, llamó a las cosas por su nombre.
Por ejemplo, dijo que hemos perdido el sentido común. Qué gran verdad. Presentó un panorama de niños de clase media alta que esnifan hasta el líquido de las pilas, son adictos al móvil y al ordenador. A mí ma llamó la atención una reflexión: no hay que ponerse siempre en el lugar del padre o la madre de la víctima de un delito, sino que hay otra visión: la de la familia del asesino. Él es partidario de castigar a los menores haciendo trabajos para la comunidad. Un placer escucharle.
Mientras, si algún profeta fuera testigo de lo que pasa en estos días pensaría que llega el fin del mundo: curas locos por el sexo, tormentas perfectas, terremotos, inundaciones, nieve por doquier… en fin, esto no pinta nada bien. Por no hablar de las pensiones. Por cierto, el pasado martes se celebró una manifestación en Toledo, convocada por los sindicatos, para protestar por el aumento de la edad de jubilación.
Son muchos los que opinan, y no precisamente gente del PP, que si Mariano Rajoy gobernara España según están las cosas, ya se hubieran convocado un par de huelgas generales. Pero UGT y CCOO se muestran bastante dóciles y tibios con el gobierno central, el de Zapatero, quien va a arrasar más que la ciclogénesis explosiva entre otros candidatos socialistas, como los aspirantes a gobernar municipios en 2011, sin ir más lejos. Por lo demás, les aconsejo que se lean, si tienen acceso, el proyecto del Ejecutivo central sobre la reforma de las pensiones, que va a suponer un tijeretazo de raíz a derechos que los trabajadores han adquirido a lo largo de años de lucha. Vaya política de izquierdas…
Otro que dio la nota en el último Consejo de Administración de Radio Televisión de Castilla-La Mancha fue su director general, Jordi García Candau, quien dijo que en la tele de la región se ha optado por una programación ‘masculina’ en la sobremesa, para competir con la ‘femenina’ de otras cadenas.
Al parecer, el machote de Candau considera de hombres las series policiacas, mientras que piensa que a las mujeres sólo nos gustan los culebrones y los cotilleos. Ya ven, no hay más remedio que cotinuar celebrando el 8 de marzo, porque las palabras de Candau no son de la serie ‘Cuéntame’, sino del siglo XXI. Confieso que a mí me encantan las series de policías. Y si hay muertos, mejor.